Lámpara de mesa modelo LOLA

Claves para iluminar bien tu casa

La iluminación de la casa es un aspecto clave en interiorismo. Su importancia excede su función básica de permitirnos ver cuando no gozamos de luz natural suficiente, ya que el empleo adecuado de la iluminación influye en nuestra salud y estado de ánimo.

La iluminación tiene además una notable influencia en cómo percibimos un espacio. El empleo de la intensidad adecuada y una acertada disposición destaca la decoración, mientras que el mal uso de la misma puede llegar a destruir el trabajo de un interiorista.

Las claves para iluminar bien tu casa son sencillas, ya que hoy en día tenemos la suerte de contar con una gran variedad de tipos de bombillas y lámparas. Sólo tendrás que seguir una serie de consejos para dar un aspecto diferente a una estancia gracias a la iluminación.

Qué tipo de bombillas poner en casa

Para elegir qué tipo de bombilla poner en casa debemos tener en cuenta qué uso tiene la habitación así como el punto de luz al que van a ir destinadas.

Podemos establecer una primera clasificación general entre bombillas de luz cálida y bombillas de luz fría, estableciendo dónde es más adecuado emplearla.

  • La luz cálida suele ser percibida como más agradable y acogedora. Este tipo influye positivamente en nuestro ánimo y es el adecuado para iluminar dormitorio, salón, comedor y recibidor. La luz cálida acentúa los colores, por lo que es la utilizada en la iluminación para cuadros. Es parecida a la luz del atardecer, lo que hace que nuestro cerebro detecte que es hora de relajarse y descansar, este hecho la convierte en la mejor para crear un ambiente acogedor e intimista.
  • La luz fría nos ofrece una mejor visibilidad y es la más apropiada en cocinas. Este tipo de luz nos mantiene más activos, ya que se asemeja a luz diurna, por lo que es la habitualmente empleada en oficinas y recomendada para tu despacho o sala de estudio.

Lúmenes necesarios por m2

La elección de la intensidad lumínica también está relacionada con la actividad que vamos a realizar. La medida internacional de intensidad lumínica es el lux, si bien comúnmente encontrarás en las bombillas el lumen, medida referente al flujo de luz. Para que te guíes, un lux equivale a un lumen por metro cuadrado, de esta forma si tienes una bombilla de 1.000 lúmenes sobre 5 m2 tendrás intensidad de  200 lux, por lo que para hacer el cálculo deberás tener en cuenta los metros de la habitación.

  • Iluminación infantil: los niños pueden pasar más tiempo en sus cuartos que los adultos en sus dormitorios, ya que pueden tener mesas de estudio y hacer las veces de cuarto de juegos. Por ello se recomiendan unos 150 lux y aumentar hasta los 300 con puntos de luz sobre zonas de juegos.
  • Iluminación para baño: en el cuarto de baño tendremos suficiente con unos 100 lux, que podemos complementar con puntos de luz sobre el espejo con una intensidad de 500, ello nos permitirá maquillarnos o afeitarnos cómodamente.
  • Iluminación para cocina: es una estancia que debe estar bien iluminada ya que en ella realizamos labores que requieren una buena iluminación. En general deberías tener una intensidad de entorno a los 300 lux, no obstante bajo la campaña y zonas de corte y trabajo es mejor aumentar hasta los 500 lux.
  • Iluminación para dormitorio: el dormitorio es una zona de descanso por lo que una iluminación general entorno a los 100 – 150 lux es suficiente. En las mesitas de noche podemos situar lámparas de mesa con una intensidad de 500 lux, para leer cómodamente sin sufrir fatiga ocular.
  • Iluminación para salón y comedor: apuesta por una iluminación general en torno a los 300 lux y aumenta hasta 500 en puntos de lectura con lámparas de pie y lámparas de mesa. Aumenta también sobre la mesa de comedor, si bien ten cuidado con la altura a la que pende la lámpara ya que si se encuentra muy baja podría deslumbrar a los comensales. En el entorno cercano al televisor disminuye hasta 50 lux, para evitar reflejos y cansancio en la vista.

Si la bombilla va destinada a una lámpara de techo debemos tener en cuenta la altura a la que está la lámpara, ya que si se encuentra alejada deberemos seleccionar una bombilla con mayor flujo lumínico.

Luz guía LED con detector
La luz guía LED con detector se activa con el movimiento.

Qué bombillas consumen menos

La última de las claves para iluminar bien tu casa, una vez hemos seleccionado qué tipo de luz queremos y cuántos lúmenes son necesarios por m2, es elegir el tipo de bombilla. Para tomar esta decisión debemos valorar el ahorro que en consumo nos producen algunos tipos, pero también la rapidez de encendido si va destinada a una zona de paso o de trabajo. Podemos encontrar:

  • Bombillas LED: este tipo de bombillas son las más modernas. Hasta hace muy poco resultaban muy caras, pero su precio hoy ha disminuido considerablemente, además como consumen hasta un 85% menos de energía, compensa a largo plazo. Son muy duraderas ya que pueden tardar en fundirse hasta 20 años y apenas se calientan. Cuando comenzaron a venderse prácticamente todas eran bombillas LED frías, pero en la actualidad puedes encontrar también bombillas LED cálidas, tubos LED para cocinas y oficinas, y bombillas LED especiales para electrodomésticos o fines decorativos; como las bombillas LED que cambian de color.
  • Bombillas de Bajo Consumo: este tipo tiene la ventaja de ser más barato y puede ahorrar entre el 50% y el 80% respecto a las bombillas incandescentes. Su encendido es más lento por lo que para zonas de paso es mejor optar por las LED. Cuando se funden este tipo de bombillas no se debe tirar a la basura, ya que requieren un reciclado especial, por lo que deben llevarse a un punto limpio. Al igual que en el tipo anterior puedes encontrar bombillas de bajo consumo cálidas, frías y especiales.
  • Bombillas halógenas: es una variante de la incandescente con mayor eficiencia, ya que ahorra hasta un 20% de energía y tiene el doble de vida útil. Tienen la ventaja de alcanzar su máxima intensidad de forma inmediata y tener un tamaño muy reducido. Hay que manipularlas siempre apagadas, ya que se calientan, y no tocarlas con los dedos desnudos ya que la grasa cutánea estropea el cuarzo con el que se fabrican.
  • Bombillas incandescentes: son las bombillas tradicionales y las más baratas, tienen como ventaja su rápido encendido pero son las menos eficientes y duraderas. Su comercialización es cada vez menor ya que en 2009 la Unión Europea estableció una directiva para que progresivamente dejen de estar presentes en el mercado, con el fin de favorecer la implantación de bombillas más eficientes.

Como ves, las claves para iluminar bien tu casa son fundamentalmente tener en cuenta el uso, zona y metros cuadrados. Anímate a renovar las bombillas de tu casa y consigue una iluminación más práctica y confortable.

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