Cómo usar productos de droguería (1/2)

Existen multitud de productos de venta en las secciones de droguería, sin embargo, no todo el mundo conoce qué usos o aplicaciones tienen la mayoría de ellos. Por este motivo vamos a explicaros una gran variedad de productos y para qué podemos utilizarlos:

La nogalina: es un producto totalmente natural que le da un toque noble a la madera. Se utiliza a modo de colorante. Es mejor aplicar varias capas diluidas.

Nogalina

El metanol / alcohol de quemar: es perfecto para limpiar cristales, vidrios, plásticos, pinturas plásticas, y eliminar manchas de tinta, zumos de frutas, bebidas alcohólicas, café, té, leche, huevos, hierba o musgo. También se utiliza como combustible para el quemador de la fondue. El alcohol aplicado al limpiaparabrisas impide la formación de hielo.

Alcohol de Quemar

El amoníaco:  se utiliza para eliminar la cera y barnices de superficies para dar una nueva capa. Es ideal para limpiar manchas de sangre o de zumo sobre cualquier tejido. También disuelve la grasa de los cepillos. Su uso debe ser siempre muy diluido.

Amoniaco Perfumado Lagarto 1.5 l

El ácido clorhídrico: se utiliza como desatascador de cañerías, aunque es muy útil para eliminar los restos de cemento de algunas baldosas exteriores, ladrillos, azulejos y para devolver el color original al mármol. Se debe diluir en una proporción de: 20% ácido clorhídrico por 80% de agua.

La acetona:  hay que extender el producto sobre la superficie a limpiar con un paño o pincel, esperar que se seque y rascar con una rasqueta. Sirve para eliminar colas, pintura seca, laca de uñas o incluso para disolver la cera de los muebles.

Acetona 1 l

 

Creolina / Cresina: para su utilización se deben diluir con agua hasta adoptar aspecto un lechoso. Es muy tóxico y se utiliza como desinfectantes y bactericidas para limpiar fosas sépticas, sanitarios y cubos de basura.

La bencina:  hay que tener mucha  precaución, ya que es un producto altamente inflamable. Se aplica para eliminar manchas en tejidos producidos por grasas, tintes o alquitranes. Se humedece un paño o esponja con bencina y se frota suavemente la superficie a limpiar.

El agua destilada: gracias a la ausencia de cal es perfecta para planchas con vapor, radiadores de coche (más anticongelante), baterías y depósitos de limpiacristales.

Agua destilada

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