Pérgolas para disfrutar de tu jardín

Nuestro jardín o terraza no estará completo si no incluimos espacios en los que poder disfrutar del exterior de nuestro hogar en cualquier circunstancia. Las pérgolas son la solución perfecta para tener plena comodidad en nuestra casa incluso cuando la luz del sol más intensa o las tormentas de verano aparecen. Además, se tratan de un elemento que cambiará y mejorará cualquier estilo decorativo. ¡Elige tu favorita e instálala en tu casa!

La variedad de modelos de pérgolas es amplia en materiales, estilos y tipo de instalación. Con el uso de pérgolas podemos separar espacios en un amplio jardín o convertir nuestra terraza en el lugar de reunión durante el buen tiempo. Decoraciones tradicionales o estilos más contemporáneos que incluyen incluso la posibilidad de crear un ambiente chill out nos dan alternativas suficientes para no renunciar a la protección de las pérgolas bajo ningún concepto. Sólo respondiendo a preguntas como el mantenimiento que estamos dispuestos a darle y si queremos algo permanente o temporal sabremos todo lo necesario para elegir el modelo que nos conviene.

La principal elección, ¿madera o metal?

Las pérgolas se fabrican en dos tipos de materiales, madera o metal. La funcionalidad y el mantenimiento varían de un material a otro por lo que las debemos tener en cuenta a la hora de elegir el modelo que instalemos en nuestro hogar. Ambos materiales son compatibles con diferentes estilos de decoración por lo que llegados a ese punto y con el tipo de pérgola elegido, sólo tenemos que elegir la que más nos guste y disfrutar de la comodidad que su sombra nos proporciona.

Pérgolas de madera

Si te decides por pérgolas de madera puedes utilizar parte de la estructura de la casa para facilitar el montaje. Se adaptan a estilos de decoración tradicionales pero los últimos modelos o incluso aquellas en las que la madera está pintada se pueden adaptar a espacios modernos y ambientes chill out. También es posible pintar las pérgolas utilizando pinturas especiales para exterior.

pérgolas de madera

Las pérgolas de madera requieren mayor mantenimiento y limpieza para mantener la madera siempre en perfecto estado.

Pérgolas de metal

Por su parte las pérgolas de metal son una solución que comparte elegancia y funcionalidad con las pérgolas de madera pero con las que la limpieza y el mantenimiento resultan mucho más sencillos.

pérgolas de metal

Las pérgolas de metal incluyen todo tipo de diseños y su instalación es más sencilla que las metálicas. Pérgolas correderas, con doble techo, o diseños más simples, como una pérgola plegable son algunas de las alternativas que puedes encontrar en este material.

Pérgolas fijas o móviles

El otro factor importante que debes tener en cuenta a la hora de elegir una pérgola es considerar si quieres que permanezca de forma constante en tu jardín o terraza.

En el caso de querer un elemento permanente en la decoración de tu hogar selecciona una pérgola fija que te enseñaremos a instalar en el siguiente paso de este artículo.

Si por el contrario quieres algo que utilizar en momentos puntuales pero no quieres preocuparte del mantenimiento y limpieza de un pérgola a lo largo del año existen modelos más pequeños e incluso alternativas que considerar como toldos o parasoles.

Cómo instalar una pérgola

La instalación de una pérgola es una sencilla tarea de bricolaje que puede realizarse en cómodos pasos.

  • Como paso previo debes medir el espacio y las distancias de las que dispones en el lugar a instalar la pérgola y compararlas con las del modelo elegido para asegurarte de que es adecuado para tu jardín o terraza.
  • Marca en el suelo el lugar en el que instalar los pilares y comprueba que las diagonales coinciden.
  • Una vez tienes las marcas realiza los orificios en los que irán los anclajes de los soportes con la ayuda de un taladro percutor. Cada modelo necesita un tamaño de broca específica aunque lo habitual son brocas de 10 o 12 mm.
  • Limpia el interior de los orificios e introduce los tacos. Después utiliza un atornillador de batería o una llave de carraca para apretarlos. Al igual que al cambiar una rueda de un coche debes seguir un orden alterno para conseguir que todos acaben fijados con la fuerza correcta.
  • Coloca los pilares y fijándolos por la base a las pletinas que hemos instalado. Comprueba con un nivel que están verticales.
  • Une los pilares entre sí con las vigas. Necesitarás una escalera y un taladro a batería y especialmente una segunda persona que te ayude para evitar riesgos. Ensambla las vigas hasta completar el perímetro de la pérgola.
  • Asegura las vigas utilizando los tornillos, y escuadras si es necesario, hasta que la estructura sea completamente estable.
  • El siguiente paso es colocar las correas que descansan sobre las vigas y servirán de soporte para la lona. Se unirán de lado a lado o hacia la pieza central según el modelo de pérgola.
  • Coloca la lona utilizando las correas que hemos instalado previamente. Las lonas cuentan con orificios que evitan el efecto globo para que la pérgola no salga volando así que puedes tener plena confianza en la seguridad. Aún así los días con fuertes rachas de viento es recomendable recoger la lona.
  • Realiza una comprobación final a toda la estructura. La instalación es un proceso sencillo pero en algunas etapas es necesaria la ayuda de otra persona para que resulte más fácil mover y sujetar las vigas y extender la lona.

Con las pérgolas nuestro jardín o terraza pasan de forma sencilla y económica de la normalidad al paraíso. Comodidad, diseño y funcionalidad van de la mano gracias a estos elementos decorativos. Elige el modelo que más te guste e incorpóralo a tu hogar.

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