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Reparación y mantenimiento de tu hogar (Volumen 4)

Bienvenidos a un nuevo post de la saga “Reparación y mantenimiento de tu hogar”Los consejos que vienen a continuación se centrarán en cómo podemos reparar una persiana de nuestra casa sin apenas esfuerzo y de una forma tan fácil que no te lo crees.

Con el uso y el paso del tiempo, pueden aparecer ciertas averías en las persianas. Solucionar por ti mismo los problemas más frecuentes te ahorrará tener que depender de un especialista o evitará llamar a tu amigo el “manitas”.

Topes de la persiana

Es habitual que los topes de la persiana se deterioren.  Detectarlo es muy sencillo ya que cuando se rompen, se introducen en el tambor. Si nos percatamos con tiempo de que los topes se han roto, será tan fácil como desenroscar el antiguo para colocar uno nuevo. Si el tope está dentro del tambor, primero deberemos desatornillar la tapa superior de la persiana si va con tornillos o extraerla amano si va a presión. Una vez ves el interior, ayuda con la mano a la persiana y baja las lamas por los carriles laterales de la persiana. Una vez salga, colocamos los topes de persiana, recordando siempre que van hacia el exterior.

Enganche del tambor

Cuando la persiana acumula demasiados años, una de las averías más frecuentes es que se rompa el enganche del tambor. No podrás ni subirla, ni bajarla. Realizamos el mismo paso que para los topes, abrimos la tapa y bajamos con la mano toda la persiana. Cuando veamos los enganches, sacamos el que se haya roto y lo sustituimos por uno nuevo.

Recogedor de la persiana

En cualquier momento, tras muchos usos, podremos ver el recogedor roto o el muelle perdido. En cualquiera de los casos, no se podrá recoger toda la cuerda. Para cambiar el recogedor por uno nuevo, en primer lugar hay que bajar toda la persiana. Extraemos el recogedor desatornillando los dos tornillos que irán a la pared.  Desengancha las lamas de persiana del eje para que gire sobre sí mismo. Para colocar el nuevo recogedor lo primero, es introducir la cuerda como en el otro recogedor, y engancharlo en el tambor. Sólo tienes que hacer un nudo.

Si has llegado hasta aquí, te habrás dado cuenta de que, tareas que pensábamos que serían complicadas, puedes realizarlas sin esfuerzo y de manera muy económica. No te pierdas toda la saga de “Reparación y mantenimiento de tu hogar” para convertirte en un manitas top y poder resolver cualquier problema que surja en tu hogar.

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